Sensor de color P1PF: evaluación del color estable en el proceso y control intuitivo del color
El sensor de color P1PF combina dos perspectivas sobre el color: Permite la evaluación técnica en RGB y ofrece un planteamiento visualmente lógico a través de HSL. De este modo, el sensor de color se puede utilizar tanto para procesos precisos como de forma intuitiva en el día a día del operario. Se pueden diferenciar hasta ocho colores y adaptar cómodamente las tolerancias de color a través de IO-Link. Con una alta frecuencia de conmutación de 8 kHz, el sensor P1PF reacciona de forma fiable a cambios de color rápidos, incluso en aplicaciones exigentes a altas velocidades.
Los colores se detectan de forma realista en todo el espectro visible, independientemente del material, la superficie y la luz ambiental.
Detección precisa de cambios de color incluso en aplicaciones con objetos en movimiento a altas velocidades, como procesos de envasado, impresión y clasificación.
Puesta en marcha rápida y sencilla, sin necesidad de software. Perfecto para aplicaciones independientes o intervenciones de servicio directamente en la máquina.
Con un solo sensor P1PF se pueden diferenciar hasta ocho colores de forma eficiente, ahorrando espacio y costes.
Preciso e intuitivo: detección del color según sus necesidades h2>
El sensor de color P1PF ofrece la posibilidad de elegir entre una evaluación técnicamente precisa en el espacio cromático RGB y un ajuste visualmente intuitivo en el espacio cromático HSL. Por lo tanto, es adecuado tanto para procesos automatizados para el registro exacto de valores de medición como para uso diario.
De un vistazo:
- RGB: Para la evaluación selectiva del canal de color y el control preciso de los límites del proceso.
- HSL: Para ajustar los colores según su propia percepción.
Gráfico de barras de 9 luces LED para la verificación del color en tiempo real h2>
El sensor P1PF dispone de un gráfico de barras de 9 luces LED que muestra en tiempo real el color actualmente detectado y las referencias programadas de todas las salidas.
- La retroalimentación visual inmediata facilita el ajuste, el teach-in y la localización de averías, sin necesidad de herramientas adicionales.
- Mediante una comparación directa de colores, la distancia al objeto o el ángulo de inclinación del sensor se pueden ajustar si es necesario para optimizar los resultados.
- Elija entre dos variantes de visualización: Visualice los valores de referencia de las dos salidas de conmutación físicas o de las ocho salidas.
Sensor de color P1PF en la práctica
Control de la colocación de los fusibles h3>
En la industria del automóvil, en el montaje de cajas de fusibles de turismos se instalan fusibles de diferentes colores en función del amperaje. Un sensor de color comprueba que todos los componentes se hayan colocado correctamente y se les haya asignado el tipo correcto. Se evalúa la luz reflejada por el objeto y se comparan los datos recibidos con las posiciones de color predeterminadas en el diseño de la caja de fusibles. Los fusibles que faltan o los colores incorrectos se detectan inmediatamente, lo que garantiza una colocación sin errores.
Clasificación de envases codificados por colores h3>
Los juguetes empaquetados se clasifican automáticamente por color. Los envases se distinguen por un código de color impreso que corresponde al color del juguete que contienen. El bloque de color impreso es detectado por un sensor de color y, a continuación, se controla la transferencia del embalaje a la estación de empaquetado correspondiente a través de desviadores neumáticos. Gracias a la alta frecuencia de conmutación y a la precisa detección RGB, el sensor puede distinguir colores incluso a altas velocidades y dirigir cada producto a la estación correspondiente.
Detección de tapas de cierre h3>
Después del proceso de llenado y cierre de botellas pequeñas en la industria farmacéutica, es necesario asegurarse de que cada botella se haya cerrado con la tapa del color adecuado. Un sensor de color instalado sobre la cinta transportadora registra el valor de color de cada tapa y comprueba que coincida con los colores de referencia almacenados. Gracias a su alta frecuencia de conmutación, el sensor funciona de forma precisa y fiable incluso a altas velocidades de transporte. De este modo, se garantiza que cada producto esté correctamente cerrado y que los errores de clasificación se detecten con antelación.